sábado, 31 de enero de 2026

Espacio Libres

 o la casa en un árbol

 

Espacio Libres - Justo antes de pasar la frontera

Tengo cierta prisa perfectamente infantil en escribir este texto, que va a salir à la sans-façon, empujado por las ganas de compartir con uds. la existencia de un espacio llamado así: Espacio Libres. En pocas palabras: una biblioteca ubicada al fondo de una casa en lo que alguna vez fue galpón y pudo también ser taller y, de algún modo, lo sigue siendo.  Una biblioteca que siendo de Isa, es también un espacio abierto a quien quiera visitarlo, según pinte el día, mediando previa comunicación* y, también, algunos días específicos en que se hace un club de lectura. 

Algunos de uds. ya conocen a Isa porque estuvo en un encuentro que hicimos en el Patio de los libros. Ella fue quien se quedó mucho tiempo arriba, en el jardincito, atrapada por los libros que andaban por ahí y luego compartió otro extenso momento en el patio  rodeada por los niños presentes ese día. También es ella que nos mandó más tarde un escrito, tan bello, tan singular, que no me animé a compartirlo en este blog, pero que algunos de uds. tuvieron oportunidad de leer. Y pienso que este texto que estoy escribiendo no puede ser ni la sombra de una respuesta pero sí le “corresponde”. Acusa recibo de la llegada de Isa a nuestras vidas y de la buena noticia que es saber que un espacio como el suyo existe. 

Fue Mari quien me lo dijo. Mari que podría inspirar un sinfín de notas para este blog* y quien no la conozca, está a tiempo, y puede por ejemplo escuchar esta breve intervención suya (no se pierdan a Mari, su voz, su pensamiento, es AQUÍ). Y a Mari la conocí porque leyó en la presentación de un libro de Ana. Y luego resultó que no eran dos hermanas sino un clan* que se dedica de generación en generación a hacer de este mundo un lugar habitable y en medio de la selva más espesa, en el Impenetrable mismo, ellas... abren claros. Entonces, Mari dijo unas pocas palabras. Las suficientes. Sobre Isa y su espacio... Y ayer estuvimos. Fuimos con Laura.

 


No parece una casualidad que el espacio esté por así decirlo custodiado por dos árboles magníficos. Un ciprés y un fresno. El primer libro que cayó en mis manos fue precisamente este (el de la foto) porque siempre quise una casa en un árbol pero nunca tuve ni se me ocurrió que podría hacerla yo misma. Sin embargo, cuando terminé de leer el libro, en lo de Isa, entendí que sí… tuve… y es más... tengo… Como en el libro, la hicimos con amigos... y... no pienso bajar de ahí. Algo parecido le habrá sucedido a Isa. ¿Qué cosa es el Espacio Libres sino una casa en el árbol? Un espacio nacido en sueños y llevado a tierra para disfrutar con otros y para que otros también lo puedan disfrutar. Según se explica en la primera página de este libro, lo que más se necesita para hacer una casa en el árbol es… tiempo. Y eso fue también lo que tuvimos ayer, una vez que se abrió la puerta del antiguo galpón.

 



Tiempo de charlar - Isa y Laura

 

Sepan que el Espacio Libres se puede visitar en familia, lo preciso porque algunos de uds. también se desplazan en clan. Sepan que si bien es principalmente una biblioteca para las infancias*, también tiene libros para los adultos que somos y para los adultos que queremos ser. Los libros pueden leerse en el lugar y también pueden salir. Cuando salen se colabora con una suma simbólica que, sin embargo, dado los préstamos frecuentes, permite su renovación de ser necesaria y la incorporación de nuevos títulos. Es así como el espacio se retroalimenta. Y es así como sin manuales, ni recetas, pero atenta a cada cosa que sucede, Isa va modificando esto o lo otro, abriendo tal posibilidad, considerando si esa es la manera o si hay otras que también podrían ser. 

 

de libros que te encuentran... 
"El paseo" de P. Lugones y A. Rampazol
 

Sucedió que entre los libros, había uno que busqué años atrás sin poderlo encontrar. Esto es porque, la mayoría de las veces, es al revés, hay que dejar que los libros te encuentren. 

Ayer este libro me encontró. Decía asi:

 

 

Es un fragmento de “La frontera indómita: en torno a la construcción y defensa del espacio poético" de Graciela Montes. 

Está claro que Isa no se dedica a otra cosa.

Sucede aquí. A pocas cuadras de casa. Por la zona de San Martín. 

Argentina. Planeta Tierra. Año 2026.

 

A.

 

  

* Tomen nota: aunque me quedé con esa impresión de que era una biblioteca principalmente para las infancias, Isa suele aclarar en sus mensajes que es para personas de todas las edades. Personas interesadas en conocer el Espacio Libres, me escriben. 

* Sobre Mari y sus propios espacios y libros puede leerse también la nota que le dedicó Vínculos vecinales. Sobre el clan Gómez : leer, por ejemplo, “Campo llano” de Ana Gómez.