lunes, 28 de mayo de 2018

Secreto de dragón (breve fragmento)


Nadie sabe de tesoros como un dragón, aunque nunca quedó en claro si lo adivina, y efectivamente donde busca está escondido un tesoro, o si el tesoro comienza a existir cuando un dragón dice “allí hay un tesoro”.

Gustavo Roldán

Una lágrima


Estoy en un bar. Una pizzería, para ser exactos. Me preparo a leer un cuento. El mozo se acerca, saluda, pregunta qué me voy a servir:
–Una lágrima, por favor.
Aunque de vez en cuando voy a esta pizzería, no lo hago de manera tan frecuente como para tener a los mozos como amigos.  El mozo parpadea.
Aguardo. Me lo quedo mirando. El mozo vuelve a parpadear. Son dos segundos pero recién ahí entiendo. El mozo hace como que llora, me está ofreciendo una lágrima, una de esas lágrimas que caen de los ojos (y no la bebida que, en Buenos Aires, consiste en leche caliente con una gota de café, especial para las personas que no pueden tomar café después de ciertas horas…). Me da risa. Me da risa en serio, cosa poco frecuente. El mozo se ríe también.
–¿Vio? Hoy era un día para reír.
Saco mi libro, mi cuaderno, mis anteojos, y leo. Leo un texto hermoso, luego otro texto hermoso, y otro, y otro más. Son cuentos llenos de bondad, de lucidez. Cuentos como uno quisiera que fuera el mundo. Cuentos sabios. Cuentos tiernos. Cuentos parecidos a la gente que uno conoce. Cuentos… igualitos a los suspiros que uno deja caer, a veces, cuando se pregunta si tal cosa será o no será posible. (Cuentos que hablan de dragones que se distinguen de otros seres porque todo lo que sueñan se vuelve realidad). Termino de leer. Han pasado unos cuarenta minutos. Pido la cuenta. El mozo la trae. Pago. Y cuando el mozo está por retirarse, me dice:
–Pero lo que más le deseo, es que mañana tenga un buen día.
Así no más, y no es nada inventado. La pura realidad.

Cándida

viernes, 18 de mayo de 2018

Agradecimientos


Tardío pero meditado agradecimiento a Fernando y Mercedes, de Cura Malal, mayo 2015

El autor visto por Azul C. - Cura Malal


"Premio al mérito,
por cuanto MP,
colaborador/activo
de la entidad",
dice...


Y yo, MP digo
qué premio alcanzarles
a Fer y a Mercedes
moradores
tiernos anfitriones
de un territorio donde
es posible ver en
mañanas claras, cómo
se juntan el Cielo y
la Tierra allí,
al fondo de la llanura..?
O en amaneceres de espesa,
cerrada niebla,
adivinar sombras
rumores
gritos callados
de malones desesperados..?
Tierra de domadores, jinetes, cantores
aire habitado de
bordoneos,
de milongas y payadas en el horizonte.
Todo trenzado
con finos cueros que gritan
mudos
para no molestar
a los cantores que dan su voz
a ese silencio...
("Cordajes que yo daba por muertos
resucitados: recobran en mi mano
el peligroso desvelo de la música")

"...extendiéndole este hueso representativo
de estas tierras..."

me dicen
les digo,
hueso
ya límpido
seco
humilde,
ya grandioso
de historia futura,
enhuellado por los aires
lluvias
veranos incandescentes
inviernos de crudas heladas
y otros trabajos del Cosmos.

Hueso, huesito que me amarra
a esta Tierra,
como Mercedes se amarra a la suya
soldando fierritos como partículas
que fueron
que son
y que serán después
átomos indestructibles y
misteriosos
del Universo


Hueso, huesito que viajará
a la tierra que habito
lejana
extranjera
dura de adopciones.
Seremos dos a estar
solos de estos vientos
solos de relinchos
o del canto de la torcaza
solo de "sirenas y endriagos..."
y por eso solidarios
en la oscura pena de adentro.

Hueso, huesito
símbolo
como el que usa Fer en
sus trabajos sus días,
la estampilla o sello postal
que hace viajar pero
lo ancla a ésta tierra.

Hueso, huesito agradezcamos
a Mercedes
a Fernando que me recibieron,
al Tata que me llevó
con el que goteamos notas
bajo Las Chapas y que te trajo a mí,
a Antonia por su entusiasmo contagioso,
a la niña Azul por serlo,
porque compartimos
los Universos que vislumbré
en unas gotitas de lluvia
colgadas
de un cactus
en la entrada
de La Tranca.




Con mi abrazo fraterno,

MP