Difundimos el programa de Tata Cedrón en Radio Nacional Folklórica
domingo, 14 de junio de 2020
"Yo soy porque nosotros somos"
El texto, la
frase que da nombre a esta entrada y las imágenes que se publican aquí pueden “visitarse” en el barrio de Villa del
Parque. Era cosa de aprovechar el tiempo de paseo en el día de ayer y tener la
fortuna de pasar por esa calle. La propuesta emana de una
familia que dispuso en su ventana láminas para que los niños puedan llevarse y colorear
en sus casas. También del otro lado de la vereda, entre dos árboles, se dispuso un
lazo en el cual está colocado un cuadro que invita a colocar otros cuadros...
Ubuntu es el
nombre del texto publicado y quiere decir exactamente eso: “Yo soy porque
nosotros somos”.
En el caso de
que la idea de circuito cultural barrial prospere en estas circunstancias
particulares que estamos viviendo, no habría que dejar de lado estas
experiencias. Amén de que los árboles de esta hermosa ciudad podrían quizás ser
sostén de muestras respetuosas de todos
los equilibrios. Como se ve en la foto: el árbol presta apoyo pero no recibe
clavo y el cuadro es expuesto de todas formas. Si no hubiera ventana a la calle, el árbol seria otra posibilidad para exponer y compartir lo que fuera.
Insisto con
esto: si durante sus paseos (para quienes pueden pasear) se encuentran con
iniciativas de este tipo, no duden en registrar y comunicar. Todo esto nos
interesa, sea cual sea el barrio, país.
A.
miércoles, 10 de junio de 2020
Propuesta / Circuito cultural barrial
“Todo pasa y todo queda
Pero lo nuestro es pasar…”
Machado
En todos los barrios viven artistas.
También artesanos. Personas cuyos oficios están pensados para ofrecer a los
demás. Oficios, quehaceres, que generan obras. Obras que nos hacen sentir bien.
Si me concentro solamente en los
músicos de mi barrio y solamente en las cuadras más cercanas, ya tengo identificados
a unos cuatro o cinco.
¿No habrá pintores? ¿No habrá
escultores? ¿Dibujantes? ¿Fotógrafos? ¿Actores? ¿Narradores? ¿Titiriteros?
Desde hace algunas semanas se ha
permitido en la ciudad de Buenos Aires los paseos recreativos siguiendo ciertas
pautas. Se podría pensar un tipo de circuito cultural barrial que fuera
respetuoso de esas pautas.
Por ejemplo, que se expongan las
obras en las ventanas, en los balcones o en la vereda. En el caso de los
músicos, se podría pensar que el artista permaneciera en su casa, abriendo
ventanas o puertas, según corresponda, o incluso en la vereda durante el tiempo
que se está autorizado a estar al aire libre. Y así, según el tipo de
arte/oficio, con la idea de darlo a conocer, de mostrarlo, compartirlo:
disfrutarlo.
Para que esto pudiera funcionar,
dentro de los parámetros que son los nuestros hoy, lo que habría que enfatizar
es la circulación. El desplazamiento. Evitar la aglomeración. Frente a cada
obra, el público estaría compuesto por una o dos personas. Desde la vereda,
estas pocas personas podrían escuchar a tal músico respetando las distancias
durante un tiempo breve. Dos canciones, dos temas (por ejemplo). Luego
seguirían con su paseo. Vendrían otros, etc.
La idea sería la de un arte al paso.
Un arte de persona a persona. Un tipo de desplazamiento por el barrio que nos
haría disfrutar del arte de nuestros vecinos. Exponiendo obras y resguardando
nuestros corazones que están necesitando nuevas formas de relación con el otro.
Imagino un registro de personas y
artes, indicaciones horarias, puntos de encuentro, un mapa cultural del
barrio para ofrecer como guía a las familias que sábados y domingos salen a
pasear.
Y cartelitos que dijeran: “disfrute
el minuto”. O el verso de algún poema.
“Caminante, no hay camino, se
hace camino al andar...”
Antonia
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